Afrodescendientes frente a un nuevo decenio

Fecha de publicación: 31 / mar / 2017

Hay alrededor de 200 millones de personas que se identifican a sí mismos como descendientes de africanos que viven en las Américas. Muchos millones más viven en otras partes del mundo, fuera del continente africano.

La unidad de Multiculturalidad del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales  realizó un foro panel sobre el Decenio Internacional para los Afrodescendientes donde se contó con la participación de la Lic. Elsa  Angélica Blanco, representante de los Afrodescendientes; Licda. Sandra Chun, Encargada de la Unidad de Proyecto y Cooperación Internacional DEMY;  y el Lic. Juan Pablo López, Comisionado Presidencial Contra la discriminación y el Racismo, representante del Pueblo Xinka. 

Abordándose los temas sobre el reconocimiento, justicia y desarrollo de los Afrodescendientes en Guatemala.

Ya sean descendientes de las víctimas de la trata transatlántica de esclavos o migrantes más recientes, constituyen algunos de los grupos más pobres y más marginados.

Los estudios realizados por organismos internacionales y nacionales, y las conclusiones extraídas de esos estudios, demuestran que los afrodescendientes todavía tienen un acceso limitado a servicios de educación y salud de calidad, a la vivienda y la seguridad social.

En muchos casos, su situación sigue siendo en gran medida invisible, y no se han reconocido ni se respetan de manera suficiente los esfuerzos de los afrodescendientes para obtener reparación por su condición actual. 

Con demasiada frecuencia son objeto de discriminación en la administración de justicia y se enfrentan a tasas alarmantes de violencia policial, así como a la aplicación de perfiles delictivos en función de la raza.

El racismo y la discriminación racial, tanto directos como indirectos, tanto de facto como de jure, siguen manifestándose en la desigualdad y las desventajas.

El Decenio Internacional para los Afrodescendientes, proclamado por la resolución 68/237  de la Asamblea General, que se celebrará del año 2015 a 2024, constituye un auspicioso período de la historia en el que las Naciones Unidas, los Estados Miembros, la sociedad civil y todos los demás agentes pertinentes se sumarán a los afrodescendientes y adoptarán medidas eficaces para poner en práctica el programa de actividades en un espíritu de reconocimiento, justicia y desarrollo.

También es una oportunidad única para aprovechar el Año Internacional de los Afrodescendientes, que fue observado por la comunidad internacional en 2011, y para hacer un mayor hincapié en la significativa contribución realizada por los afrodescendientes a nuestras sociedades y proponer medidas concretas con el fin de promover su plena inclusión y luchar contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas relacionadas de intolerancia.