La Capa de Ozono, es la capa vital que se localiza en la Estratosfera y que ha servido de escudo durante millones de años, para proteger la tierra de la radiación ultravioleta del sol, hasta donde se sabe es exclusiva de nuestro planeta, si desapareciera la Capa de Ozono, la luz ultravioleta (UV-B y UV-C) que emite el sol llegaría a la superficie del planeta (la capa de ozono es responsable de filtrar entre el 97% y 99% de estas radiaciones) y la vida tal cual la conocemos no sería posible ya que esterilizaría la superficie del globo terrestre y aniquilaría toda vida terrestre.

El Protocolo de Montreal, se firmó en Montreal Canadá, el 17 de Septiembre de 1987 y entró en vigor en 1989, basado en el “principio preventivo” que permitió clasificar a las Sustancias químicas Agotadoras del Ozono, según Potencial de Agotamiento de Ozono; utilizadas para diferentes fines en aerosoles, medicinas, limpieza de circuitos, solventes, extintores y actividades agrícolas.

Guatemala, mediante Decreto 39-87 del Congreso de la República de Guatemala, aprueba el Convenio de Viena para la protección de la Capa de Ozono; aprueba el Protocolo de Montreal mediante el Decreto 34-89, y sus cuatro (4) Enmiendas: de Londres, Copenhague, Montreal y Beijing (Decreto 17-2,001); con lo cual los compromisos voluntarios en el marco del Protocolo de Montreal y la protección de la Capa de Ozono, adquieren la categoría de compromisos obligatorios y de observancia en todo el territorio nacional.

El Protocolo de Montreal relativo a las Sustancias que Agotan el Ozono (SAO), “constituye actualmente el Convenio medioambiental más exitoso en el mundo”, definido así en el año 2,006, por el entonces Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Kofi Annan. El Protocolo de Montreal es un esfuerzo internacional para el control de la producción, comercialización y uso de SAO a nivel mundial, actualmente cuenta con el esfuerzo de 193 países miembros de la Organización de las Naciones Unidas, comprometidos todos con la salud y el medio ambiente, en un esfuerzo común por la protección de la capa de Ozono.

Su éxito radica en la eliminación actualmente de más del 80% de las Sustancias que Agotan el Ozono en el mundo, que permiten a los órganos científicos de apoyo de la Secretaría del Protocolo de Montreal, (Grupo de Evaluación Científica, Grupo de evaluación de los efectos ambientales y Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica), asegurar con total certeza a la comunidad mundial “Que la recuperación de la capa de Ozono, a los niveles de los años ochenta, será posible en un plazo de cincuenta años”. Con lo cual se aseguran mejores condiciones de vida para las generaciones futuras, libres de afecciones de supresión del sistema inmunológico por daño del ADN, quemaduras y cáncer de la piel, cataratas en los ojos, afectación al núcleo de la célula, alteración de los ciclos productivos disminuyendo la cantidad y calidad de las cosechas, disminución del plancton (fito y zooplancton) de la superficie de los mares con lo cual se disminuye la cadena alimenticia por afectación de poblaciones de peces, entre otros, asociados al agotamiento de la capa de ozono y presencia de altos niveles de rayos U-V, en el planeta.

El Protocolo de Montreal, conformado por países desarrollados y en vías de desarrollo, se basa en el principio de “Responsabilidades Comunes pero Diferenciadas” para el cumplimiento de Calendarios nacionales de eliminación de las Sustancias que Agotan la Capa de Ozono (SAO) y la promoción de tecnologías alternativas en sectores usuarios a partir del acompañamiento oportuno de la Secretaria Ejecutiva del Protocolo de Montreal y la Secretaria del Fondo Multilateral.