

Guatemala cuenta con una importante disponibilidad natural de agua; sin embargo, enfrenta desafíos para garantizar su acceso en cantidad y calidad por la falta de gobernanza e infraestructura hídrica de interés social. La contaminación, la degradación de las cuencas, la sobreexplotación de las aguas subterráneas, los efectos del cambio climático y la falta de una regulación integral han incrementado la presión sobre este recurso.

Entre las principales presiones identificadas se encuentran la contaminación de las fuentes de agua, la pérdida de bosques y la erosión de los suelos, la sobreexplotación de las aguas subterráneas y los efectos del cambio climático. A esto se suman los retos sociales e institucionales relacionados con la gestión del agua y la necesidad de contar con reglas claras para su uso y protección.


El Proceso Nacional del Agua se desarrolló a través de distintas etapas de participación, diálogo y construcción técnica. Cada fase permitió recopilar, analizar e integrar aportes de diferentes sectores y avanzar hacia la elaboración de una propuesta de Ley de Aguas para Guatemala.







